La polémica sobre el uso del español en las ruedas de prensa del Mundial 2026 surgió después de que Vinicius Jr. y Achraf Hakimi intentaran responder en ese idioma, pero se les indicó que las preguntas y respuestas debían limitarse a idiomas vinculados a los países que disputan cada partido.
La organización del torneo detalló que las conferencias previas y posteriores a los encuentros deben llevarse a cabo exclusivamente en las lenguas oficiales de las selecciones involucradas o de sus figuras principales, como los entrenadores. Esto implica que no se trata de una prohibición del español, sino de una regla para garantizar la coherencia lingüística durante las entrevistas.
Por ejemplo, en la rueda de prensa del partido entre Brasil y Marruecos, los idiomas permitidos fueron inglés, árabe marroquí, portugués e italiano, este último por ser la lengua del director técnico brasileño Carlo Ancelotti. En consecuencia, aunque el español es muy hablado y algunos jugadores lo prefieran para comunicarse, solo se autoriza si corresponde a uno de los equipos o referentes del encuentro.
Esta medida busca facilitar la comprensión para los asistentes y medios acreditados, evitando confusiones durante las transmisiones y entrevistas oficiales. La restricción generó confusión en las sesiones con Vinicius Jr. y Hakimi, quienes respondieron en español luego de que periodistas les formularan preguntas en esta lengua, lo que fue corregido por los moderadores del evento.
En definitiva, la FIFA mantiene abierto el uso del español en el Mundial 2026, siempre que este coincida con los idiomas de las selecciones involucradas o sus figuras más relevantes, mientras que en cada partido se asignan idiomas específicos para las ruedas de prensa, ajustados a los participantes.

