La presencia de una mancha oleosa de hidrocarburos en el Río Pánuco generó la intervención inmediata de la Secretaría de Marina, que busca contener el posible daño ecológico en el sur de Tamaulipas. Este reporte se da días después de que Pemex negara oficialmente un derrame, lo que ha provocado preocupación entre activistas y autoridades locales.

La mancha se ubicó cerca de la Terminal Marítima Madero, vinculada a las operaciones de Pemex. Aunque la petrolera estatal reconoció la aparición de una mancha oscura en la orilla del río, aseguró no haber identificado hidrocarburos en el área, postura que ha sido cuestionada por defensores del medio ambiente que solicitan la reparación y aseguran que se requiere activar los mecanismos de responsabilidad y seguros para la remediación.

El Gobierno de Tamaulipas, encabezado por el mandatario estatal, confirmó que atiende la situación a través de la Procuraduría Ambiental y Urbana estatal, en coordinación con instancias federales para garantizar el cuidado del ecosistema y la protección de las comunidades cercanas.

La Primera Zona Naval, dirigida por el vicealmirante Fernando Rodríguez Cuevas, convocó una reunión estratégica para definir acciones concretas, determinar el origen del hidrocarburo y establecer las sanciones correspondientes conforme a la legislación ambiental vigente. Este encuentro incluyó a autoridades estatales, como el Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker, quienes enfatizaron la necesidad de un trabajo técnico y preventivo para evaluar los alcances del derrame.

Para asegurar un seguimiento riguroso, las autoridades acordaron mantener un canal permanente de comunicación, realizar estudios y tomar muestras del agua y sedimentos, con el fin de cuantificar el nivel de contaminación y establecer responsabilidades de manera precisa. Este protocolo busca, además, evaluar los límites permisibles y proteger el caudal del Río Pánuco frente a impactos ambientales prolongados.