El proyecto Olinia busca establecer una marca mexicana de vehículos eléctricos, adaptada a las necesidades de transporte en zonas urbanas y comunidades con infraestructura restringida. Este minivehículo, presentado como prototipo, promete una movilidad accesible, económica y sostenible para los usuarios locales.

La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que, aunque México es uno de los principales productores de autos en el mundo, su participación actual se limita mayormente al ensamblaje. Con Olinia, se pretende avanzar hacia un desarrollo propio que permita incentivar la electromovilidad nacional y reducir la contaminación urbana.

Diseñado tras consultas con operadores de mototaxis y transporte local, Olinia funciona como un vehículo adaptado para calles estrechas y usos diversos, desde transporte público o carga hasta apoyo para personas con discapacidad. Su velocidad máxima será aproximadamente de 50 kilómetros por hora, y podrá recargarse con enchufes convencionales, lo que disminuye considerablemente los costos de operación.

El desarrollo tomó más de año y medio, involucrando a más de 80 especialistas de instituciones como el Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico Nacional de México y centros de investigación públicos. El diseño priorizó la funcionalidad y la eficiencia para ofrecer una opción práctica frente a los modelos tradicionales de movilidad.

El gobierno confirmó que en junio se revelarán los detalles técnicos completos del vehículo y, para julio, se presentará la versión destinada para carga. Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia federal para fomentar el transporte eléctrico, seguro y accesible en todo el país, impulsada también por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.