El gobierno lanzó una estrategia para acelerar la atención frente a desapariciones de personas mediante la creación del Centro Nacional de Mando Permanente de Atención, Búsqueda y Localización. Esta iniciativa busca coordinar con eficacia a la Comisión Nacional de Búsqueda y a los cuerpos de seguridad federales y estatales desde el momento en que se recibe una denuncia ciudadana.

Con esta medida se buscan reducir considerablemente los tiempos de respuesta, evitar demoras y negligencias, y mejorar los procesos investigativos. La alarma nacional de búsqueda unifica los esfuerzos de diferentes dependencias que participan mediante herramientas tecnológicas y protocolos estrictos, asegurando un despliegue inmediato y eficaz en campo.

Este centro obliga a las fiscalías a abrir carpetas de investigación y activar protocolos sin necesidad de esperar más de 72 horas, lo que significa un cambio importante en la forma de actuar frente a estos casos. Además, se facilita el análisis de pruebas y la identificación de cuerpos en los servicios médicos forenses, fortaleciendo el acceso a la justicia para las familias afectadas.

El nuevo sistema mejora significativamente la comunicación entre las instituciones involucradas y ofrece un respaldo institucional que evita a las familias padecer largas esperas, desgaste emocional y costos adicionales. De esta manera, el gobierno responde con políticas públicas orientadas a proteger y atender con prontitud las necesidades ciudadanas en materia de seguridad y justicia.