El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desestimó declararse en contra de celebrar conjuntamente las elecciones judiciales y ordinarias previstas para el año 2027. Esta decisión ratifica la postura de coordinar ambos procesos, buscando eficiencia y un mejor aprovechamiento de recursos.

La propuesta de realizar ambas elecciones de manera simultánea surge en un contexto donde diferentes actores políticos y organismos analizan cómo mejorar la organización electoral y la participación ciudadana. El TEPJF, encargado de resolver controversias electorales en México, mantiene su respaldo a este modelo, mientras la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la consejera Jurídica del Gobierno analizan el planteamiento para evaluar sus impactos.

Separar los comicios judiciales de los ordinarios, según estudios de la autoridad electoral, podría ahorrar a los votantes hasta cuatro minutos en el tiempo de emisión del voto. Sin embargo, esta posible ventaja no fue suficiente para que el tribunal apoyara una división en los procesos, apostando más por la simplificación y la reducción de costos organizativos.

La elección judicial incluye la designación de magistrados y otros cargos dentro del sistema judicial, mientras que las elecciones ordinarias comprenden cargos legislativos y ejecutivos en los niveles federal y local. Mantenerlas juntas implica un reto logístico y político, pero también pretende fortalecer la legitimidad y la participación en ambos ámbitos.

En el ámbito político, partidos como Morena, PT y Verde han confirmado su alianza rumbo a 2027, con una estrategia basada en seleccionar candidatos mediante encuestas y garantizar su integridad con la colaboración de autoridades de seguridad. Estas definiciones forman parte de un panorama electoral complejo donde la coordinación y organización son prioritarias para las autoridades.