La situación laboral de las técnicas de Educación Infantil (TEI) volvió a ser protagonista en el pleno de la Asamblea de Extremadura, donde el colectivo fue desalojado tras expresar su descontento durante la sesión parlamentaria. La consejera de Educación y Formación Profesional, Sandra Valencia, se comprometió a mantener un diálogo abierto con estas profesionales mientras defendía la política de gratuidad progresiva del ciclo de 0 a 3 años que impulsa el Ejecutivo regional.

Durante su intervención, Valencia reconoció la labor fundamental que cumplen las TEI en la etapa inicial de la educación, valorando su contribución a la conciliación familiar y al desarrollo infantil. Aseguró que el gobierno regional seguirá trabajando junto a la comunidad educativa y mantendrá abiertas las mesas de negociación con sus representantes para atender las demandas del sector.

En contraste, la diputada de Unidas por Extremadura, Nerea Fernández, denunció las condiciones precarias que atraviesan estas profesionales, apuntando al incremento de las ratios y la escasez de apoyos en las aulas como problemas centrales. Fernández recordó que estas demandas llevan años planteándose sin respuesta efectiva y criticó que el gobierno aún no haya modificado la situación desde el encuentro que mantuvieron en noviembre de 2024.

La diputada explicó que las ratios actuales hacen imposible brindar una atención adecuada: un solo técnico debe encargarse de hasta ocho bebés de menos de un año, trece niños entre uno y dos años, y dieciocho menores de dos a tres años. Además, señaló la falta de recursos para atender a alumnado con necesidades especiales y destacó que la educación infantil requiere condiciones dignas para garantizar una atención temprana de calidad.

Al responder, la consejera reprochó a la oposición que se centre en generar confrontación política en lugar de colaborar para encontrar soluciones. Subrayó que el gobierno sigue tomando decisiones y avanzando en sus políticas educativas, aunque admitió la importancia de escuchar e incorporar las demandas que provienen de la comunidad educativa.

La presencia de las técnicas en la tribuna del público y su posterior desalojo tras manifestarse públicamente evidenciaron el creciente malestar del sector, que busca visibilizar su situación en la institución regional.