El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN permanece al margen ante las quejas presentadas por la fórmula encabezada por Omeheira López Reyna y Francisco Javier Garza de Coss, quienes acusan irregularidades en la contienda interna para elegir a la dirigencia estatal de Tamaulipas. Hasta el momento, no se ha fijado fecha para que puedan exponer sus denuncias sobre presuntos actos anticipados de campaña y la posible violación de los topes de gasto por parte de la planilla rival.

Los señalados, Gloria Garza y César Verástegui, candidatos a presidencia y secretario general del Comité Directivo Estatal de Tamaulipas, respectivamente, habrían utilizado recursos superiores a los permitidos en la promoción de su candidatura ante menos de diez mil militantes. Además, la incorporación de Alejandro Llanas Alba en su planilla ha sido cuestionada por presuntas falsedades en la firma de documentos oficiales, lo que compromete el principio de veracidad exigido en la convocatoria.

Estas irregularidades plantean un escenario que exigiría una intervención pronta y clara del CEN para garantizar un proceso electoral interno justo. Sin embargo, la omisión del organismo nacional ha permitido que la campaña continúe sin alteraciones, poniendo en riesgo la legitimidad del proceso y la imagen del partido en Tamaulipas, un estado que necesita más que un simple cambio de rostro.

Desde la fórmula denunciante, se mantiene la postura de paciencia y apego a los canales institucionales, a la espera de que el CEN ejerza su responsabilidad para escuchar ambas versiones y resolver los señalamientos. La pasividad del comité central podría derivar en que el conflicto interno de Acción Nacional en Tamaulipas termine en escenarios jurisdiccionales, dado el conocimiento jurídico de ambos bandos involucrados, quienes provienen del Poder Judicial del Estado.

Este episodio pone en tensión el anunciado plan de relanzamiento del PAN a nivel regional, evidenciando una contradicción entre las intenciones oficiales y la realidad interna. La falta de una decisión oportuna puede acentuar la crisis y debilitar al partido justo en un momento clave para su renovación política.