El fortalecimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es, para la Presidenta Claudia Sheinbaum, clave para mantener la soberanía nacional y energética del país. Durante la inauguración de la Central de Ciclo Combinado “Teresa Urrea Chávez” en Manzanillo, Colima, señaló que garantizar el control público sobre la generación eléctrica significa proteger un recurso estratégico y esencial para México.

La nueva planta termoeléctrica, que forma parte del complejo más grande de América Latina en su tipo, incrementa la capacidad del sistema con 357 megavatios adicionales, sumando un total de 2,860 megavatios en el complejo «General Manuel Álvarez Moreno». Esto asegura un suministro estable para más de 800 mil usuarios, además de apoyar al comercio, los servicios y las industrias de la región.

Además de aumentar la capacidad, esta instalación impulsa un menor impacto ambiental al reducir el consumo de combustibles fósiles y evitar casi un millón de toneladas de dióxido de carbono al año, lo que equivale a sacar de circulación más de 300 mil vehículos de gasolina. La planta también contribuirá a un ahorro significativo de agua, con más de 93 millones de litros anuales.

Sheinbaum remarcó que su administración busca que al finalizar su sexenio el sector público genere el 64% de la energía eléctrica en el país, combinando la confiabilidad del sistema con la incorporación de energías renovables. Esta visión implica revertir procesos previos de privatización, que impulsaron una disminución de la influencia estatal en el sector eléctrico.

La mandataria recordó que en décadas anteriores la CFE perdió espacio frente a la generación privada, especialmente tras reformas del periodo neoliberal. Destacó que con el actual gobierno se logró recuperar la mayoría de la generación pública, un cambio que atribuye al esfuerzo conjunto de los trabajadores de la empresa estatal.

En su discurso, Sheinbaum también se refirió a las demandas de trabajadores de la CFE presentes en el acto e indicó que escucharía sus planteamientos al concluir el evento. Fuera de la planta, algunos empleados protestaron pidiendo mejores condiciones laborales y la contratación de más personal.

La inauguración de esta central termoeléctrica reafirma el compromiso del gobierno mexicano por consolidar una empresa pública robusta, que garantice la autosuficiencia energética y contribuya a la reducción del impacto ambiental en el sector eléctrico.