El gobierno de Estados Unidos emitió nuevas normas para solicitudes de visa que incluyen dos preguntas clave capaces de frenar el proceso en inmigración. Según un documento revisado por The Washington Post, proveniente de comunicaciones de la oficina del secretario de Estado Marco Rubio, estas disposiciones buscan limitar las solicitudes de asilo en el país.

Los funcionarios consulares deberán realizar dos interrogantes a todos los solicitantes: "¿Ha sufrido daños o maltrato en su país de nacionalidad o de su última residencia habitual?" y "¿Teme sufrir daños o maltrato al regresar a su país de nacionalidad o de su residencia permanente?". Los solicitantes deberán responder verbalmente con un "no" a ambas preguntas para que el funcionario consular continúe con la emisión de la visa. El documento entraría en efecto inmediato.

Si el solicitante responde "sí" a cualquiera de las dos preguntas, el proceso de solicitud se suspendería de inmediato. Los funcionarios de migración también deberán solicitar a los solicitantes de visa de no inmigrante que confirmen que no temen sufrir daños o maltrato al regresar a su país, y documentar la respuesta en las notas del caso.

Organismos de derechos humanos advierten que estas medidas podrían contradecir la ley federal estadounidense, que establece que los extranjeros pueden solicitar asilo si enfrentan persecución o un temor fundado de persecución en su país de origen. Jeremy Konyndyk, presidente de Refugees International, señaló que las acciones descritas en el documento "estarían destruyendo sistemáticamente cualquier medio por el cual una persona perseguida pueda buscar protección y seguridad en Estados Unidos". Hasta el momento, el Ejecutivo estadounidense no ha confirmado ni desmentido oficialmente la implementación de estas nuevas reglas.