UGT Servicios Públicos de Córdoba lanzó una crítica contundente contra el estado de los servicios públicos en Andalucía con motivo del cuarenta aniversario de la Ley General de Sanidad de 1986, la norma que universalizó la atención sanitaria en España. Según el análisis del sindicato, la sanidad pública andaluza atraviesa su peor momento: registra los indicadores más negativos del país, las listas de espera para intervenciones quirúrgicas superan el año y la demora media en Atención Primaria ronda los nueve días.

Aurelio Carrillo, secretario general de la federación ugetista cordobesa, señaló que Andalucía lidera por primera vez los peores indicadores sanitarios de todas las comunidades autónomas, según datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Subrayó que en Córdoba se detectaron 63 casos de cáncer de mama en mujeres de 49 años durante los retrasos en los cribados, pero miles de andaluzas recibieron diagnósticos tardíos por adjudicaciones de contratos con criterios económicos en lugar de sanitarios.

El sistema de dependencia, concebido para proteger a las personas más vulnerables, se ha convertido en un calvario burocrático. En la provincia de Córdoba, cerca de 3.000 personas esperan la resolución de grado de dependencia, y alrededor de 1.000 tienen reconocido el derecho pero no pueden recibir la prestación. El tiempo medio de espera entre fases alcanza los 345 días, llegando a 565 días en algunos casos, cuando la ley establece un máximo de 180 días. Carrillo denunció que mueren varias personas cada día esperando una resolución.

Respecto a la educación pública, UGT Servicios Públicos advierte sobre recortes silenciosos y privatizaciones encubiertas. El sindicato sostiene que cuando se privatiza un servicio público, la prioridad deja de ser las personas y la educación se convierte en negocio, precarizando al personal docente y reduciendo recursos.

El sindicato exige hechos concretos: plantillas suficientes, presupuestos adecuados y fin a la dilación en acuerdos. Entre sus demandas inmediatas figuran un plan de choque para reducir listas de espera, refuerzo de Atención Primaria, aumento de personal para tramitación de dependencia, reversión de recortes y privatizaciones, y blindaje de la financiación educativa. Carrillo concluyó que "sin refuerzo de plantillas y financiación con urgencia, dentro de otros 40 años no celebraremos nada, solo lloraremos la pérdida de uno de los mayores logros de nuestra democracia".