Jorge Romero Herrera, presidente del Partido Acción Nacional, rechazó que la salida del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, resuelva la crisis de seguridad que atraviesa la entidad. El pronunciamiento llega tras las acusaciones formales presentadas en Estados Unidos contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios por delitos vinculados al narcotráfico.

Romero Herrera criticó que investigaciones de esta envergadura provengan del extranjero antes que de las autoridades mexicanas. Enfatizó que la licencia solicitada por el exgobernador no aborda el fondo del problema mientras no se adopten medidas contundentes contra la delincuencia y el crimen organizado en la región.

AfiliaGo - DafaBet Latam

El dirigente panista planteó la necesidad de que el Senado de la República evalúe de inmediato la desaparición de poderes en Sinaloa como mecanismo constitucional para restablecer el orden ante situaciones extraordinarias. Describió esta acción no como una medida extrema, sino como una respuesta necesaria frente a una crisis que ha superado la capacidad de las autoridades locales.

Romero Herrera también advirtió sobre un elemento de particular gravedad: la posible intervención del crimen organizado en el proceso electoral de 2021. Sostuvo que México no puede permitir que quienes tienen responsabilidad en combatir al crimen organizado estén bajo sospecha de vínculos con él, y reiteró que debe garantizarse el Estado de derecho y la seguridad ciudadana en Sinaloa.

El PAN insistió en que la entidad y sus habitantes merecen un gobierno orientado a su protección, no al de los criminales, y reafirmó su compromiso con la defensa de la transparencia y la rendición de cuentas.