Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, solicitó licencia temporal a su cargo el viernes por la noche tras iniciarse una investigación de la Fiscalía General de la República. Informó su decisión a través de redes sociales, explicando que busca facilitar el desarrollo de las indagatorias y permitir que las autoridades actúen sin presiones desde el Poder Ejecutivo.
El mandatario rechazó categóricamente los señalamientos en su contra, describiéndolos como "falsas y dolosas", y aseguró que enfrentará el proceso conforme a derecho. Fundamentó su posición en su trayectoria pública previa.
La decisión se produce en medio de una acusación de 34 páginas emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que incluye a Rocha Moya junto a otros nueve perfiles. El documento señala presuntos vínculos entre funcionarios de Sinaloa y el crimen organizado, remontándose al menos una década atrás. Específicamente, vincula al gobernador con el grupo conocido como "Los Chapitos" desde 2021, anterior a su asunción del cargo estatal.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que recibió solicitudes de extradición de autoridades estadounidenses el 28 de abril. Por su parte, Ulises Lara, vocero de la FGR, indicó que la Fiscalía Especial para Asuntos Internacionales analizará la documentación remitida para determinar si existen elementos probatorios suficientes.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la base de las acusaciones estadounidenses. Pidió pruebas claras y sugirió que, en su ausencia, el objetivo de las imputaciones sería político. Recordó que Rocha asumió compromisos en favor del bienestar del país y la defensa de la soberanía nacional.

