Una propuesta legislativa impulsada por Morena busca evitar que los ayuntamientos que terminan su gestión dejen adeudos pendientes relacionados con el impuesto sobre nómina. La medida exige que las administraciones salientes acrediten ante la Secretaría de Finanzas que no existen pasivos fiscales o, en caso contrario, que demuestren su liquidación o exhiban mecanismos para su pago inmediato durante el proceso de entrega-recepción.
Esta iniciativa responde a la práctica recurrente de administraciones municipales que dejan compromisos fiscales sin saldar, lo cual afecta la estabilidad económica y la planeación financiera de los nuevos gobiernos. La falta de transparencia en estos pasivos genera incertidumbre presupuestal y reduce la confianza ciudadana en la gestión pública.
El proyecto propone añadir el artículo 7 Bis a la legislación estatal vigente para cerrar vacíos normativos en el proceso de transición entre administraciones. Así, se busca establecer que el trámite de entrega-recepción no sea mero formalismo, sino un acto de responsabilidad pública, donde quede constancia documental clara sobre el estado fiscal del municipio.
Entre los beneficios que se esperan con esta reforma destacan el fortalecimiento de la disciplina financiera municipal, una mayor transparencia en el manejo de los recursos públicos y la protección del presupuesto local. Además, la iniciativa se alinea con los principios de la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, que exige administraciones responsables y eficientes.
Asimismo, el planteamiento conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en el fortalecimiento de instituciones sólidas, la promoción de la transparencia gubernamental y el impulso de un crecimiento económico sustentable. Los impulsadores de la iniciativa insisten en que el proceso de entrega debe garantizar condiciones financieras claras para evitar que los nuevos gobiernos carguen con deudas no generadas por ellos.

