Un paciente en América Latina espera 5,5 años en promedio para acceder a medicamentos innovadores que ya están disponibles en Estados Unidos y Europa. Así lo señaló Yaneth Giha, directora ejecutiva de la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (Fifarma), en vísperas de la cumbre anual que la organización realizará el 5 y 6 de mayo en Brasilia, Brasil.
La brecha temporal se mide a través del Fifarma WAIT Indicator, herramienta que compara los tiempos de aprobación regulatoria en Estados Unidos y Europa con la llegada real de esos fármacos a mercados latinoamericanos. El indicador abarca áreas terapéuticas críticas: oncología, enfermedades raras, afecciones cardiometabólicas, trastornos del sistema nervioso central, y condiciones inmunológicas e inflamatorias. Su quinta edición será presentada durante el Summit.
Giha enfatizó que cada año de retraso tiene un costo humano concreto. "Cuando uno habla de tiempos se olvida que cada año y cada mes hay una vida humana, no solamente una persona que necesita un tratamiento, sino una familia, un cuidador que realmente se está afectando", expresó.
Los problemas estructurales que explican esta demora incluyen inversión insuficiente en salud y rezagos en los procesos regulatorios. A nivel regional, América Latina destina menos presupuesto a salud que el promedio de países de la OCDE. Brasil lidera la inversión con alrededor del 9,7% de su PIB, cifra aún por debajo de economías desarrolladas. México, por su parte, invierte aproximadamente el 3% del PIB en salud pública, cuando organismos como la Organización Panamericana de la Salud recomiendan un mínimo del 6%.
El evento reunirá a representantes de sector salud de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y México, entre otros países, para analizar estos desafíos. Se presentarán resultados finales de un estudio de la Universidad de Duke sobre financiamiento sanitario regional, y se discutirá el Reporte de Competitividad & Inversión Biofarmacéutica, que evalúa capacidades científicas, investigación clínica, sistemas regulatorios, acceso a mercados y propiedad intelectual en diez países.
América Latina alcanza alrededor del 70% del potencial evaluado en innovación farmacéutica, lo que según Fifarma refleja oportunidades de avance. También se abordarán los retos de agencias regulatorias como Cofepris (México), ANVISA (Brasil) e INVIMA (Colombia) para alinearse con estándares globales.

