Familiares de Blanca Martínez de Escobar Quintela presentaron una denuncia contra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por un diagnóstico erróneo que puso en riesgo la vida de la paciente. Según relato de la familia, la emergencia comenzó cuando la mujer fue atendida primero en el IMSS Concordia y posteriormente en el HGZ No. 1, donde permaneció más de 8 horas sin recibir atención adecuada antes de ser enviada a casa con un diagnóstico incorrecto de coma diabético.

El error diagnóstico agravó significativamente el estado de salud de la paciente. Cuando su condición empeoró, la familia debió reingresar al hospital, donde especialistas corrigieron finalmente el diagnóstico: se trataba de un infarto cerebral. La falta de atención oportuna en la primera consulta intensificó el daño neurológico, según lo señalaron los médicos que realizaron la evaluación posterior.

La familia también denunció que en las instalaciones del IMSS no disponen de equipo de resonancia magnética para evaluar la magnitud del daño cerebral causado por el diagnóstico inicial incorrecto. A esto se suma la presión interna para dar de alta a la paciente sin que completara una valoración neurológica integral.

Los familiares exigen una investigación sobre la negligencia en el diagnóstico inicial, atención especializada para la paciente y su traslado a una unidad hospitalaria que cuente con el equipo médico necesario para su tratamiento.