El ghee es una grasa derivada de la mantequilla, procesada para eliminar el agua, la lactosa y la caseína, dejando solo la grasa pura rica en vitaminas y ácidos grasos esenciales. Su origen se remonta a la antigua India, donde se ha utilizado tradicionalmente en la gastronomía y en la medicina ayurvédica debido a sus propiedades nutritivas y antiinflamatorias.

Este producto, considerado por algunos como “oro líquido”, destaca por su elevado punto de humo, que permite cocinar a altas temperaturas sin que se formen compuestos tóxicos ni se degraden los nutrientes. Gracias a este atributo, el ghee es ideal para freír, saltear o asar, superando a la mantequilla común que se quema con facilidad al calentarse demasiado.

El proceso para obtener ghee consiste en calentar la mantequilla a fuego lento hasta que se evapora el agua y se precipitan los sólidos lácteos, que luego se retiran mediante filtrado. El resultado es una grasa con un sabor a nuez más intenso que la mantequilla natural, y una concentración de vitaminas liposolubles —A, D, E y K— que son esenciales para la digestión, la salud intestinal y la función inmunitaria.

Además, el ghee contiene ácido butírico, un tipo de grasa de cadena corta que contribuye a reducir la inflamación y alimenta las células del intestino, favoreciendo su salud. Por estas características, muchas personas con intolerancias a la lactosa o alergias a la caseína pueden consumir ghee como alternativa a la mantequilla tradicional.

Para incorporarlo en casa, solo se necesita mantequilla sin sal y paciencia para limpiarlo. El ghee puede almacenarse a temperatura ambiente en un frasco hermético durante tiempo prolongado sin perder sus propiedades, facilitando su uso habitual en cocina y cuidado personal, por ejemplo, como hidratante natural en rutinas de skincare.

  • El ghee puede calentarse hasta unos 250 °C sin quemarse.
  • Posee un sabor más pronunciado y a nuez que la mantequilla.
  • Es fuente de vitaminas A, D, E y K, esenciales para el organismo.
  • Carece de lactosa y caseína, conveniendo a personas intolerantes.
  • El ácido butírico que contiene ayuda a mejorar la salud intestinal.