Yucatán ocupa la duodécima posición en la Olimpiada Nacional de la Conade, con un total de 47 medallas, muy por debajo de estados como Jalisco, que acumula 427 preseas. Este retroceso evidencia un abandono creciente del deporte de alto rendimiento en la entidad.
El deterioro en los resultados deportivos se atribuye a la gestión del gobierno local y del Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY), que, según denuncias, ha priorizado negocios y desvío de recursos sobre el impulso a los atletas. Padres de familia y observadores señalan una red de corrupción y tráfico de influencias que favorece a personas vinculadas a los directores de la dependencia y de la Conade.
Con Rommel Pacheco Marrufo al frente de la Conade, se esperaba un impulso significativo para el deporte en Yucatán, pero la situación ha sido contraria. Críticos advierten que su atención está más enfocada en su estrategia política para la alcaldía de Mérida que en la promoción del deporte en el estado.

