Después de tres décadas de abandono, el Hospital Regional de Especialidades del IMSS en Manzanillo comenzó su construcción con una inversión superior a 1,900 millones de pesos. Esta obra busca atender a más de 65 mil personas de la zona costera de Colima, además de recuperar un predio que se había convertido en un foco de inseguridad desde un sismo ocurrido hace treinta años.

El nuevo complejo contará con más de 20 mil metros cuadrados de infraestructura hospitalaria y ofrecerá 23 especialidades médicas, equipadas para brindar atención de calidad en diversas áreas. Dispondrá de 285 camas, de las cuales 72 estarán destinadas a hospitalización para cirugías y medicina interna, mientras que 213 camas se reservarán para cuidados intensivos y tratamientos de quimioterapia, con el objetivo de reducir traslados a otras regiones.

Además, el hospital tendrá tres quirófanos, salas de endoscopía, banco de sangre, tomógrafo y mastógrafo, equipado con tecnología de punta. Para su funcionamiento, la plantilla incluirá alrededor de 850 trabajadores entre médicos, enfermeros y personal operativo. Con esto, se espera mejorar la atención médica en una región en la que el IMSS actualmente atiende al 64% de la población, cerca de medio millón de derechohabientes.

Durante el último año, el Seguro Social aumentó significativamente sus consultas tanto en medicina familiar como en especialidades, gracias a una mejor planeación estatal. En este contexto, se prevé abrir en Villa de Álvarez la primera Sala de Resonancia Magnética pública del estado, mientras que en el Hospital 10 de Manzanillo ya opera un tomógrafo de última generación con 264 cortes para acelerar los diagnósticos médicos.