La catarata es un padecimiento ocular asociado al envejecimiento que afecta el cristalino, el lente natural del ojo, según explica Fiona Carolina Xacur García, oftalmóloga especializada en córnea y cirugía refractiva de la Clínica Medytec. Con el paso del tiempo, el cristalino se endurece y pierde transparencia, oscureciendo la visión. La especialista compara este proceso con las canas y las arrugas: forma parte del envejecimiento natural del cuerpo y todas las personas las padecerán en algún momento.

Aunque las cataratas son inevitables, su aparición varía según cada persona. Algunos desarrollan síntomas más jóvenes que otros. Ciertos factores aceleran su formación: diabetes, consumo prolongado de corticoides, golpes oculares y condiciones genéticas, aunque estos últimos son menos frecuentes. En personas saludables suelen manifestarse entre los 60 y 70 años, pero en quienes tienen factores de riesgo aparecen antes. Existen incluso casos poco frecuentes en niños.

Los síntomas principales incluyen visión empañada, sensibilidad aumentada a la luz, pérdida de saturación en los colores y dificultad para ver claramente incluso con lentes. Cuando la catarata obstaculiza significativamente el paso de luz, requiere intervención quirúrgica. Es importante no confundirla con la carnosidad: la catarata se ubica detrás de la pupila.

La solución es quirúrgica: se extrae el cristalino opaco mediante ultrasonido y se reemplaza por un lente intraocular. Se trata de un procedimiento ambulatorio con anestesia local que dura aproximadamente media hora. La recuperación es rápida y sin limitaciones posteriores para retomar las actividades cotidianas.

Existen distintas opciones de lentes intraoculares: monofocales, de foco extendido y trifocales. Los trifocales, cada vez más populares, permiten visión de lejos y cerca, pudiendo eliminar la necesidad de lentes después de la operación. Mediciones precisas previas con tecnología de última generación, como el IOL Master y el Pentacam, determinan exactamente qué lente se implantará, influyendo directamente en la calidad visual posterior.

El lente intraocular es permanente y no requiere reemplazo. Aunque en algunos casos puede presentarse opacidad con el tiempo, se corrige fácilmente con un procedimiento láser.

Respecto a la prevención, no existe forma de evitar las cataratas. Xacur García señala que solo se pueden retrasar factores que aceleran su formación: una dieta balanceada rica en antioxidantes y protección contra los rayos solares ayudan a demorar su aparición, pero no la impiden. "Para revertirla no hay hasta el momento nada, solamente la cirugía", afirma la especialista.