La NASA reveló mediante imágenes satelitales que la Ciudad de México experimenta hundimientos acelerados en varias zonas críticas. El satélite NISAR, resultado de una misión conjunta entre la agencia espacial estadounidense y la ISRO de India lanzado en julio de 2025, detectó cambios mínimos en la superficie terrestre con una precisión sin precedentes. Los datos recopilados entre octubre de 2025 y enero de 2026 muestran que sectores de la capital registran descensos superiores a los 2 centímetros mensuales, cifras que superan las estimaciones previas.
El hundimiento de la CDMX no es un fenómeno reciente. La ciudad fue construida sobre el antiguo lago de Texcoco, y desde hace más de un siglo la extracción de acuíferos subterráneos, el peso de las construcciones y la expansión urbana compactan el suelo progresivamente. Según especialistas de la UNAM, algunas zonas se hunden entre 15 y 30 centímetros anuales, mientras que en casos extremos como el Centro Histórico se han documentado hundimientos de hasta 40 centímetros por año.
El mapa de la NASA identifica varias áreas particularmente vulnerables. En color azul oscuro aparecen las zonas con colapso acelerado del suelo: Lago de Chalco, Gustavo A. Madero, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, parte de Venustiano Carranza y Xochimilco. El Atlas de Riesgos de la capital complementa estos datos al señalar que las alcaldías con mayor hundimiento son Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Iztapalapa, Tláhuac, Iztacalco y Gustavo A. Madero. En el Estado de México, el municipio de Chalco también presenta un riesgo significativo.
Geólogos de la UNAM advierten que de mantenerse esta tendencia, en menos de una década podrían surgir zonas inhabitables en la capital. El riesgo no se limita solo al hundimiento: también amenaza con inundaciones y escasez de agua, formando un escenario complejo para la sustentabilidad de la metrópolis.

