Los Pistons ganaron 116-109 al Magic en el quinto encuentro de la serie de playoffs, aprovechando la localía para no desaparecer del campeonato. Con el marcador en su contra 2-3, Detroit consiguió un triunfo vital que le permite seguir en la contienda, aunque deberá ganar nuevamente en Orlando para forzar un séptimo juego.
Cade Cunningham fue la figura determinante en la victoria. El escolta de los Pistons sumó 45 puntos con una actuación casi perfecta: convirtió los 14 tiros libres que intentó y encestó cinco de ocho triples. Su desempeño fue posible en parte por la ausencia de Franz Wagner, defensor clave del Magic que promedió 16 puntos en la serie.
Tobias Harris fue el único otro pistón que superó los 10 puntos, aportando 23 unidades. Harris fue responsable de la mitad de los intentos de campo de Detroit y convirtió más de la mitad de sus lanzamientos.
Por el lado del Magic, Paolo Banchero igualó los 45 puntos de Cunningham con una eficiencia del 54% en tiros de campo e hizo seis triples. Desmond Bane aportó 18 puntos y Anthony Black, desde la banca, sumó 19 unidades. Sin embargo, la banca completa de Orlando no pudo igualar el aporte de la suplencia de Detroit, y la ausencia de Wagner pesó sobre los visitantes.
Detroit controló el juego desde el inicio y nunca cedió el liderato. A pesar de lapsos de desconcentración, recuperaba el control cada vez que Orlando amenazaba. Los visitantes lograron desmantelar una ventaja de 17 puntos en el segundo cuarto y en el tercero estaban a solo dos puntos, pero los Pistons volvieron a abrir una diferencia de dos dígitos. Orlando recortó nuevamente en los minutos finales, aunque sin suficientes para cambiar el resultado.
El sexto juego se disputará el viernes en Orlando. Detroit necesita ganar en territorio visitante para forzar un séptimo encuentro y mantener vivas sus esperanzas de eliminar al primer sembrado de los playoffs.

