La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) confirmó que decenas de refrescos disponibles en México contienen cantidades excesivas de azúcar y otros ingredientes nocivos. El análisis incluyó marcas líderes del mercado y reveló que muchas no cumplen con estándares recomendables para un consumo frecuente.
Entre los refrescos señalados figuran opciones en la categoría de colas como Coca-Cola en versión original, Pepsi y Red Cola, mientras que en sabores frutales aparecen Fanta, Jarritos, Mirinda, Fresca y Orange Crush. También se incluyeron bebidas como Manzanita Sol, Delaware Punch, Sidral, Sangría Señorial y Dr. Pepper, todas con combinaciones elevadas de azúcares.
Los datos de contenido de azúcar revelan diferencias significativas entre marcas. Dr Pepper (600 ml) encabeza la lista con 70.2 gramos de azúcar, seguida por Red Cola con 57 gramos y Jumex Naranjada Frutzzo con 52.2 gramos. Orange Crush contiene 51.6 gramos y Sangría Señorial 46.5 gramos en su presentación de 355 ml. En el extremo opuesto, Schweppes registra 16.8 gramos en 330 ml, aunque la Profeco aclara que ninguno de estos productos resulta saludable.
Un problema identificado es la mezcla de azúcares con edulcorantes no calóricos, que genera una percepción engañosa de productos "más saludables". Esta combinación puede incentivar un mayor consumo y contribuir a obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares con ingesta constante. Las versiones sin azúcar como Coca-Cola Light o Pepsi Black contienen 0 gramos pero incluyen edulcorantes artificiales.
México se posiciona entre los países con mayor consumo de refrescos a nivel mundial, lo que agrava el impacto de estas bebidas en la salud pública. La Profeco recomienda moderar la ingesta y optar por alternativas como agua natural o bebidas con menor contenido de azúcar. Las autoridades enfatizan que aunque algunas versiones light representan opciones menos agresivas, ningún refresco puede considerarse realmente saludable.

