En Baja California Sur, la donación de sangre sigue dependiendo mayoritariamente de la reposición, es decir, de familiares o amigos que donan para cubrir transfusiones específicas. Esta modalidad representa aproximadamente el 90% de las donaciones en la entidad, mientras que solo un 10% proviene de donadores voluntarios, según informó el director del Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, Asiel Arce Sillas.

Esta tendencia refleja un fenómeno nacional, donde apenas una fracción mínima de la sangre donada se obtiene de forma altruista. A nivel país, solo alrededor del 8% de las donaciones son voluntarias, lo que subraya la necesidad de implementar estrategias que fomenten la participación ciudadana y fortalezcan la cultura de donación sin fines personales.

El funcionario destacó que uno de los grupos sanguíneos con más demanda en los hospitales locales es el O negativo, porque puede ser utilizado en emergencias sin importar el tipo sanguíneo del receptor. Sin embargo, este tipo de sangre es escaso, dado que pocas personas lo poseen, lo que dificulta su disponibilidad y aumenta la urgencia por donadores voluntarios.

Ante esta situación, autoridades y especialistas reiteran el llamado a la comunidad para incrementar la donación altruista. La participación voluntaria constante permitiría mantener reservas adecuadas para intervenciones quirúrgicas, tratamientos médicos, accidentes y situaciones de emergencia, reduciendo la dependencia de la reposición y mejorando la respuesta del sistema hospitalario.

Las campañas y estrategias del Centro Nacional de Transfusión Sanguínea buscan incentivar esta práctica, que es esencial para la salud pública y la atención oportuna de los pacientes en Baja California Sur y en el país.