Una fuerte explosión durante una prueba del cohete New Glenn de Blue Origin alteró la noche en Cabo Cañaveral y puede afectar los ambiciosos planes de la NASA para regresar a la Luna. El incidente ocurrió en la Estación de la Fuerza Espacial, cuando se realizaba un encendido estático como parte de los preparativos previos al lanzamiento del vehículo no tripulado.

La detonación, que no causó heridos, generó una enorme bola de fuego visible a gran distancia y provocó temblores en viviendas cercanas, según testimonios de residentes. La intensa humareda que se elevó desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 36 llamó la atención incluso en zonas alejadas, donde vecinos compartieron imágenes en redes sociales del impacto.

New Glenn es considerado un proyecto clave para Blue Origin, que ya había dado muestras de su capacidad tecnológica con el exitoso aterrizaje controlado y la reutilización de la primera etapa del cohete. Con casi 100 metros de altura y la capacidad para llevar cargas de hasta 45 toneladas en órbita terrestre baja, este cohete es fundamental para futuras misiones espaciales, incluyendo colaboraciones con la NASA.

El lanzamiento afectado estaba programado para transportar satélites del proyecto Kuiper de Amazon, destinado a competir con Starlink proveyendo internet de alta velocidad desde órbita baja. La misión consistía en posicionar 48 satélites, aunque en esta ocasión la prueba no incluía ninguna carga en el cohete.

Blue Origin reconoció la anomalía en su cuenta oficial en la red social X, pero aún no ha detallado las causas del accidente. La NASA, por su parte, evitó profundizar en los motivos, aunque la explosión podría impactar en el cronograma previsto para los próximos dos años, incluyendo la iniciación de la base lunar planeada para este mismo año.