En la aldea indígena de Xetzac, ubicada en el municipio de Cunén, Guatemala, la preocupación por la falta de lluvias amenaza con convertir la inseguridad alimentaria en un problema grave. La escasez de agua ha paralizado el crecimiento de cultivos esenciales como el maíz, frijol y papa, que sustentan a la mayoría de sus habitantes. Sin precipitaciones, muchas familias enfrentan el riesgo de pasar hambre, pues dependen directamente de lo que siembran para sobrevivir.

Esta región forma parte del denominado Corredor Seco, un área que se extiende por Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, caracterizada por su clima árido y alta vulnerabilidad a eventos climáticos extremos. En Xetzac, la sequía ha provocado que arroyos se sequen y las tierras agrícolas se vuelvan improductivas. La pérdida de las cosechas no solo afecta el alimento disponible, sino también la economía local, donde la mayoría no tiene otras fuentes de ingreso.

El miedo en la comunidad se fortalece ante la posible llegada del fenómeno de El Niño, un ciclo climático natural que altera las temperaturas del océano Pacífico y que suele desencadenar periodos prolongados de sequía en Centroamérica. Se espera que este fenómeno se active entre junio y agosto, poniendo en alerta a la región. En 2023, Guatemala sufrió una crisis alimentaria relacionada con El Niño, que dejó en evidencia la fragilidad del sistema local frente a estos eventos.

El Estado guatemalteco ha anunciado disponer de más de un millón de raciones para emergencias, pero expertos advierten que el impacto de El Niño podría ir más allá si las condiciones atmosféricas se complican. Ya sin El Niño, el Corredor Seco ha crecido significativamente en extensión, afectando a casi la mitad de los municipios del país, un reflejo del creciente impacto del cambio climático.

En este contexto, la comunidad de Xetzac se enfrenta a la disyuntiva de sobrevivir con lo poco que cosechan o depender de compras que en muchos casos son inaccesibles por la pobreza generalizada de la zona. La reducción de lluvias asociada a El Niño podría empeorar esta situación, dejando a miles en una vulnerabilidad aún mayor.