El Programa de Justicia Energética tiene el objetivo de electrificar prácticamente todo México hacia 2028, con una meta de cobertura eléctrica del 99.99 por ciento. Para ello, se realizarán más de 45 mil obras en comunidades que actualmente carecen del servicio, principalmente aquellas aisladas y pequeñas, que representan el porcentaje restante sin acceso a la electricidad.

Este esfuerzo, liderado por la administración de Claudia Sheinbaum, implica una inversión superior a 21 mil 300 millones de pesos. La Secretaría de Energía ha destacado que el acceso a la electricidad se reconoce como un derecho fundamental, por lo que el programa pretende garantizar la justicia energética para prácticamente todos los hogares del país en los próximos años.

Desde el inicio de este gobierno, se han completado más de 17 mil obras de electrificación, cifra que supera en un 300 por ciento a las realizadas durante administraciones neoliberales anteriores. En comparación, entre 2006 y 2012 se ejecutaron poco más de 12 mil obras; y de 2012 a 2018, alrededor de 14 mil 500. Incluso el sexenio anterior incrementó los proyectos un 35 por ciento, con más de 21 mil obras, pero el actual ritmo y escala buscan superar ampliamente esas cifras.

El programa contempla un despliegue escalonado, priorizando las regiones con mayor rezago y vulnerabilidad. Por ejemplo, se destinarán recursos específicos para comunidades indígenas y zonas marginadas en diferentes estados:

  • Plan de Justicia del Pueblo Seri: inversión de 1.2 millones de pesos para electrificar una localidad con 108 beneficiarios.
  • Plan Villa de Juárez: tres obras con un presupuesto de 2.8 millones para 640 personas.
  • Plan de Justicia de San Quintín: 30 obras con 86 millones de pesos para casi 8 mil habitantes.
  • Plan Michoacán: 765 obras con una inversión de 304 millones, beneficiando a casi 19 mil personas.
  • Plan de Justicia de la Sierra Tarahumara: cerca de mil obras por 670 millones para 8 mil 795 beneficiarios.
  • Apoyo a pueblos originarios con 812 millones para 1,520 obras que alcanzan a unas 39 mil personas.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) subraya que lograr esta cobertura implica un compromiso con el desarrollo nacional, la igualdad territorial y el fortalecimiento del bienestar en las regiones más necesitadas. Se trata de una estrategia integral que busca cerrar brechas históricas en acceso a servicios básicos.