Simyo presentó una nueva oferta de Internet fijo orientada a quienes necesitan conexión en casas de vacaciones, apartamentos o segundas residencias. Esta tarifa ofrece 300 Mbps por una cuota mensual de 15 euros, con la particularidad de permitir pausar el servicio hasta tres meses al año sin cargos, cubriendo así los períodos en que no se utiliza la vivienda.
Esta propuesta responde a la demanda de conexiones flexibles para residencias usadas solo en temporadas puntuales, como el verano o vacaciones específicas, evitando el pago por meses en los que no se requiere acceso a Internet. La instalación es gratuita siempre que se mantenga el servicio más de tres meses, y el router se cede en comodato, debiendo devolverse al cancelar el contrato.
Para acceder a esta tarifa, es imprescindible cumplir dos condiciones: ser cliente con una fibra principal activa en Simyo y contar con una línea móvil en contrato con un pago mínimo de 8,50 euros mensuales. También se contempla la posibilidad de aumentar la velocidad hasta 600 Mbps o 1 Gbps según las necesidades del usuario.
En paralelo, Simyo mejoró su plan móvil básico de 5 euros que originalmente ofrecía 8 GB de datos y llamadas ilimitadas. Ahora duplica la cantidad de datos, llevando el paquete a 15 GB al mismo precio, manteniendo las llamadas ilimitadas. Esta actualización amplía el acceso a conexiones móviles con mayor capacidad sin elevar el costo mensual.
Con estas novedades, Simyo busca competir en un segmento poco explorado por operadores low-cost, posicionándose como una opción accesible para quienes necesitan servicios flexibles tanto en fibra óptica para segundas residencias como en planes móviles con datos más generosos.

