Más de 3.000 personas participaron en la manifestación celebrada en Córdoba el Primero de Mayo, organizada por CCOO y UGT. La marcha recorrió desde la Plaza de la Media Luna hasta la Plaza de las Tendillas bajo el lema "derechos, no trincheras, salarios, vivienda y democracia", acompañada de batucada y con presencia mayoritaria de banderas sindicales que llenaron las calles del centro histórico.

En la Plaza de las Tendillas, Encarna Laguna, secretaria general de UGT Córdoba, definió la movilización como parte de una trayectoria de lucha histórica. Laguna enfatizó que los derechos laborales no son un regalo sino conquistas que requieren confrontación permanente frente a patronales y gobiernos. Su intervención pivotó sobre la defensa de los servicios públicos, particularmente la sanidad, educación y atención a la dependencia, afirmando que estos sectores sufren deterioro sistemático mientras sus profesionales cargan con sobrecarga laboral, bajos salarios y precarización.

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La dirigente sindical de UGT denunció conflictos laborales concretos en la provincia: el acoso denunciado en Eurogaza, el estancamiento negociador en Hitachi y la huelga de gruistas torre, que permanecen bloqueados por la postura de las patronales. Laguna también reclamó reducción de jornada, acceso a vivienda digna para jóvenes y cumplimiento efectivo de seguridad laboral, señalando que en pleno siglo XXI sigue habiendo muertes por accidente laboral.

Marina Borrego, secretaria general de CCOO Córdoba, aprovechó el acto para abordar la campaña electoral andaluza que comienza. Dirigiéndose explícitamente al presidente en funciones y candidato del PP Moreno Bonilla, cuestionó la carencia de programa claro y criticó una estrategia basada en el miedo. Borrego advirtió que un gobierno sin mayoría podría abrir paso a fuerzas de extrema derecha, reforzando el círculo de recortes de derechos laborales.

La posición de CCOO rechazó los argumentos sobre insostenibilidad del estado de bienestar. Borrego propuso alternativas concretas: que quien más tiene pague más impuestos, que nadie sea declarado ilegal, que todo trabajador cotice y que los empleadores coticen por sus empleados. Asimismo, señaló la contradicción entre beneficios empresariales al alza y estancamiento salarial, situación que impide a jóvenes plantearse proyectos de vida estables como acceder a vivienda.

Laguna cerró el acto con un llamamiento al voto estratégico en las próximas elecciones, argumentando que no todos los partidos defienden igualmente los intereses de la clase trabajadora. Por su parte, Borrego defendió incrementos salariales entre el 4 y el 7 %, mayor estabilidad contractual y protección reforzada de servicios públicos como garantías mínimas para enfrentar la precariedad creciente.