Aeroméxico inició 2026 con una estrategia enfocada en la eficiencia operativa que implicó transportar menos pasajeros, pero lograr un mayor porcentaje de ocupación en sus vuelos. En el primer trimestre del año, la compañía movió 5.79 millones de pasajeros, lo que representa una caída en la cantidad, pero elevó su factor de ocupación a 84.4%, un incremento significativo respecto al mismo periodo del año anterior.

Esta caída en el número total de viajeros se debió a un ajuste deliberado en la capacidad, con una reducción de 1.2% en la oferta total de asientos disponibles por kilómetro (ASM). El mercado doméstico fue el que más contribuyó a esta disminución, con una baja del 2.8% en capacidad. Esta medida responde a una gestión más disciplinada orientada a optimizar la rentabilidad en lugar de maximizar el volumen de pasajeros.

La mejora del factor de ocupación se atribuye a una planificación más precisa de rutas y a la reducción de frecuencias en vuelos con menor demanda, logrando que los aviones volaran más llenos. Esta mayor eficiencia operativa se tradujo en un aumento del ingreso por asiento disponible (IASM), que creció 14.6%, alcanzando 15.6 centavos de dólar. Así, Aeroméxico incrementó sus ingresos totales en 13.3%, contabilizando 1,341 millones de dólares durante este período.

Este aumento en ingresos se explica por varios factores adicionales: un alza en las tarifas y servicios, y un mayor peso de los pasajeros premium, que ya representan el 42% del total transportado. En línea con este cambio de modelo, la aerolínea prioriza ahora obtener más ingresos por cada pasajero que transportar un mayor volumen.

En cuanto a la distribución de los ingresos, el crecimiento fue equilibrado entre los mercados doméstico e internacional. Los ingresos nacionales sumaron 494 millones de dólares, con un alza cercana al 13%, mientras que el mercado internacional aportó 847 millones, representando un crecimiento más elevado en términos porcentuales. Este último segmento mantiene su rol clave, impulsado por rutas de alta demanda y una mayor proporción de pasajeros premium.

Por otro lado, los avances en eficiencia energética también se reflejan en una reducción del consumo total de combustible en 2.6% y una mejora del 1.4% en consumo por ASM. Esto indica que Aeroméxico no solo busca optimizar la rentabilidad mediante la gestión de capacidad y precios, sino que además avanza en reducir costos operativos y su impacto ambiental.