El empleo formal en México mostró un crecimiento notable durante los primeros meses del año, con un impulso claro atribuido a la actividad económica generada en torno al Mundial 2026. Este evento deportivo internacional ha incentivado la creación de puestos formales, reflejándose en un alza estable en las afiliaciones al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

A pesar de la incertidumbre económica global y algunos reportes anteriores que señalaban una caída en el empleo formal en meses específicos, el balance semestral revela una recuperación que puede llegar a ser hasta el doble comparado con periodos previos. Este avance ha beneficiado a diversos sectores, especialmente aquellos vinculados con servicios y construcción, cuya actividad se intensificó ante los preparativos para el Mundial.

Sin embargo, expertos advierten que el crecimiento no se observa de manera homogénea ni inmediata en todas las regiones ni en todos los segmentos laborales, y que, aunque el evento genera oportunidades, también presenta retos vinculados con la estabilidad y la calidad del empleo. Grupos especializados han indicado que la contratación formal aún no muestra aumentos significativos en un mes cercano al inicio del torneo mundialista, lo que habla de una dinámica compleja en el mercado laboral.

En contraste, organismos internacionales resaltan a México entre las economías con avances en salario real y productividad, factores que pueden contribuir al fortalecimiento del empleo formal a mediano plazo. La coyuntura económica del país también está marcada por negociaciones comerciales como las relacionadas con el T-MEC, así como medidas gubernamentales para estabilizar precios de energéticos, que configuran un entorno económico cambiante para el empleo.

En este contexto, es relevante para los trabajadores conocer que el registro en el IMSS es la principal vía para acceder a prestaciones y seguridad social, y que el crecimiento en este indicador suele reflejar mejores condiciones laborales y acceso a beneficios formales.