Las altas temperaturas no solo ponen en riesgo la salud física, sino que también influyen negativamente en el estado emocional de las personas. La Secretaría de Salud Pública de Sonora advirtió que el calor extremo puede aumentar la irritabilidad, el estrés y la ansiedad, afectando la concentración y el rendimiento diario.
Antonio Noriega Escalante, encargado de Salud Mental y Adicciones, subrayó que la exposición prolongada al calor genera mayor facilidad para enojarse y una disminución en la paciencia. Estos efectos se agravan en quienes realizan actividades al aire libre o permanecen mucho tiempo en ambientes calurosos, donde pueden manifestar tristeza o malestar emocional.
Para mitigar estos riesgos, la autoridad sanitaria recomendó hidratarse constantemente y, en caso de una pérdida importante de líquidos, consumir Vida Suero Oral, un suplemento gratuito que repone electrolitos. Además, aconsejó evitar la exposición directa al sol, usar ropa ligera, protector solar y buscar espacios frescos para descansar.
La Secretaría insistió en la importancia de prestar atención a los cambios emocionales durante el calor intenso, invitando a buscar apoyo profesional si la irritabilidad, ansiedad o tristeza persisten. Esta advertencia refuerza la idea de que el cuidado de la salud mental es una parte esencial de la prevención contra los efectos nocivos del calor.
En situaciones de golpe de calor, las indicaciones inmediatas son llamar al 911, trasladar a la persona afectada a un lugar con sombra, retirar el exceso de ropa y enfriar el cuerpo hasta la llegada de ayuda médica.
Los grupos más vulnerables a las consecuencias del calor incluyen a los adultos mayores, especialmente quienes padecen Alzheimer u otros tipos de demencia, que tienen un mayor riesgo de sufrir golpes de calor.

