El Congreso de los Diputados aprobó el 29 de abril una reforma a la Ley de Servicios Digitales destinada a regular los bloqueos de direcciones IP que realiza La Liga para combatir la transmisión ilegal de fútbol. La medida busca acabar con el efecto colateral que ha afectado a servicios legítimos sin conexión con la piratería, una práctica que ha generado creciente rechazo en la sociedad.
Hasta ahora, La Liga y Telefónica han podido bloquear amplios rangos de direcciones IP cuando detectaban transmisiones ilegales, una estrategia que provocaba que servicios sin relación alguna con el contenido pirata —desde consultorios médicos hasta plataformas de pago como Redsys— dejaran de funcionar. La reforma establece que La Liga deberá ejercer su derecho a bloquear solo con precisión tecnológica, afectando exclusivamente a las páginas web que emiten fútbol de forma gratuita e ilegal.
La reforma se estructura en tres ejes principales. En primer lugar, exige precisión tecnológica en los bloqueos, asegurando que servicios sin relación con contenido ilegal no resulten afectados. En segundo término, impone medidas graduales: La Liga y las operadoras deberán explorar opciones menos drásticas antes de recurrir al bloqueo directo de IPs. En tercer lugar, limita las sentencias judiciales al respecto, obligando a que estas garanticen que las medidas autorizadas no bloqueen servicios de terceros no implicados en la piratería.
Aunque la reforma podría tardar en hacerse completamente efectiva, marca un cambio significativo en la forma en que se abordará la lucha contra la piratería deportiva en España. De aquí en adelante, La Liga, Telefónica y las operadoras deberán ser más precisas al emitir bloqueos, evitando afectar a infraestructuras críticas y servicios legítimos.

