La eliminación de México en la fase de octavos de final del Mundial provocó una reacción inmediata en las redes sociales, donde los memes se convirtieron en la principal vía para expresar tanto el respaldo a la selección como la frustración ante el resultado. Tras la derrota contra Inglaterra, usuarios respondieron con expresiones que oscilan entre el optimismo fallido y la resignación más irónica.

Uno de los comentarios más repetidos fue la evolución del ánimo popular, que pasó del «¿Y si sí?» —un intento esperanzado de creer en una remontada— al «No, pos no», una manera jocosa de aceptar la eliminación. Estas frases se viralizaron y simbolizan el sentir colectivo después del desenlace del partido.

Los memes muestran distintas perspectivas: algunos celebran el esfuerzo del equipo a pesar de la derrota, mientras que otros critican el desempeño o la estrategia, siempre con un tono que combina humor y desencanto. La variedad temática abarca desde referencias a la historia del fútbol mexicano hasta comparaciones con otros momentos destacados o conflictos actuales dentro del deporte.

Este fenómeno viral no solo refleja la pasión que genera el fútbol en México, sino también cómo la afición lidia con la frustración mediante el humor y la creatividad digital. La interacción en redes sociales se convirtió en un espacio para compartir emociones, crear comunidad y procesar el golpe deportivo de manera colectiva.

En este contexto, los memes funcionaron como una herramienta que permitió canalizar críticas y apoyos sin perder el espíritu de la fanaticada, manteniendo viva la conversación sobre el fútbol mexicano más allá del resultado final.