El gobierno federal y el estatal establecieron un acuerdo con los habitantes y autoridades municipales de Santa María La Alta, en Tlacotepec de Benito Juárez, para canalizar apoyos económicos e infraestructura social que impulsen el desarrollo de esta comunidad.

Este compromiso fue alcanzado durante una mesa de diálogo que reunió al secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, al delegado en Puebla del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), David Fernández Acosta, a la titular estatal del sector, Apolinaria Martínez Arroyo, y a representantes municipales. En este foro, se definió la necesidad de garantizar apoyo coordinado de los distintos niveles de gobierno para mejorar las condiciones de vida del pueblo originario.

Además, se pactó que los pobladores no realizarán más cierres de carreteras como medida de protesta y que mantendrán una comunicación directa con la Secretaría de Gobernación estatal para resolver futuras inquietudes. La principal demanda de los vecinos giraba en torno al manejo transparente de los recursos federales asignados a su comunidad, los cuales –según expresaron– han sido utilizados por la autoridad municipal de manera cuestionable.

Para atender esta preocupación, se acordó que el control y ejercicio de los fondos destinados a obra pública social quedará en manos de la propia comunidad, organizados mediante asambleas y un consejo que supervisará la correcta aplicación y justificará el gasto ante las autoridades competentes.

El gobierno estatal, encabezado por Alejandro Armenta Mier, reforzó su compromiso de colaborar con todos los niveles para impulsar proyectos concretos en favor de las comunidades indígenas, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y fomentar el progreso comunitario.