La violencia provocada por enfrentamientos entre grupos criminales en las zonas limítrofes de Nayarit con Sinaloa y Jalisco disparó la alerta en las autoridades estatales y federales. En menos de un día se reportaron diversos incidentes graves, incluyendo asesinatos, ataques armados y mensajes intimidatorios colocados en lugares estratégicos, lo que ha generado preocupación por la posible extensión de la violencia hacia territorio nayarita.
Entre los eventos más relevantes destacan el hallazgo de dos hombres ejecutados en Puerto Vallarta; la aparición de una narcomanta acompañada de una cabeza humana colgada en un puente de la autopista Tepic-Mazatlán, en Escuinapa, Sinaloa; y un ataque armado contra una senadora originaria de Sinaloa, ocurrido en la autopista mencionada, que conecta a Nayarit con Mazatlán.
Para evitar que el fenómeno conocido como “efecto cucaracha”, donde los grupos delictivos se trasladan a estados vecinos para evadir operativos o continuar sus actividades, se extienda en Nayarit, las fuerzas de seguridad implementaron operativos conjuntos en puntos clave de la frontera con ambos estados. Participan en estas acciones la Policía Estatal Preventiva, la Agencia de Investigación Criminal, Ejército Mexicano, Marina y Guardia Nacional, quienes mantienen patrullajes activos en carreteras y zonas estratégicas.
A pesar de la cercanía geográfica con zonas afectadas, las autoridades señalan que Nayarit continúa, según las estadísticas nacionales, como uno de los estados con mejores indicadores de seguridad. Este resultado responde a las estrategias diarias de coordinación entre los tres niveles de gobierno, que se reúnen en las mesas de paz y seguridad para diseñar acciones conjuntas al servicio de la población.
Sin embargo, la intensidad de los hechos recientes, que incluyen la circulación constante de vehículos y personas en la autopista Tepic-Mazatlán —uno de los corredores principales del Pacífico mexicano—, obliga a mantener la vigilancia y los controles reforzados para proteger a los ciudadanos nayaritas y prevenir la infiltración de la violencia.

