El Ejecutivo federal destinó cerca de 12 mil millones de pesos a estrategias integrales para evitar inundaciones en zonas vulnerables de México. La iniciativa incluye más de 23 mil acciones en sistemas de agua potable, drenaje y saneamiento que se ejecutan en alrededor de 2 mil 300 municipios, en colaboración con las autoridades estatales y municipales.
Las acciones se enfocan en regiones afectadas por lluvias severas, como el oriente de la Ciudad de México y los estados de Hidalgo, Chiapas, Tabasco, Veracruz y Guerrero. La Secretaría de Medio Ambiente coordina estas obras a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que impulsa trabajos para reforzar la infraestructura hidráulica y reducir riesgos por desbordamientos y acumulación de agua.
Entre los proyectos destacan labores de desazolve, ampliación y protección de cauces, así como la construcción y mantenimiento de bordos y arroyos. En la Zona Metropolitana del Valle de México se realizan ampliaciones de colectores, cárcamos y lagunas de regulación, además de labores de limpieza en 19 ríos con una inversión específica de 312 millones de pesos.
En estados prioritarios como Hidalgo, Guerrero, Tabasco, Chiapas y Veracruz, el programa ejecuta obras que buscan proteger a miles de habitantes, abarcando reconstrucción de bordos y acciones para estabilizar riberas. Estas intervenciones buscan reducir la vulnerabilidad frente a fenómenos naturales y asegurar el funcionamiento adecuado de los sistemas hidráulicos municipales.
Con esta inversión, el Gobierno federal pretende no solo mitigar el impacto de las lluvias intensas, sino también mejorar el saneamiento y la distribución del agua potable, fortaleciendo con medidas estructurales la resiliencia de las comunidades ante inundaciones.

