El Mundial de 2026, realizado en tres países con condiciones climáticas y geográficas muy distintas, presenta retos que afectan la competencia, según Fernando Signorini, quien fue preparador físico de Diego Maradona en el Mundial de 1986. Signorini reprocha la ausencia de un periodo adecuado para la aclimatación de los equipos, en especial de Inglaterra, que llegó apenas dos días antes de su partido en Ciudad de México, situada a más de dos mil metros sobre el nivel del mar.

En contraste, recuerda que en 1986 Argentina se instaló en México casi un mes antes del inicio del campeonato para adaptarse a la altura con un método basado en investigaciones científicas, lo que facilitó el rendimiento óptimo de Maradona y el resto del equipo. Además, señala que el hecho de que México haya jugado casi todos sus partidos en el estadio Azteca, con su afición local, representa una ventaja institucional cuestionable, que no respeta los principios básicos del juego limpio.

Signorini considera que el formato actual responde más a intereses comerciales que deportivos, afectando la equidad del torneo. Destaca también la importancia capital de Maradona en 1986, tanto por su impacto en el juego como por sus goles históricos, aunque reconoce que algunos de esos tantos, como "la mano de Dios", serían anulados hoy con la tecnología del VAR.

Sobre el presente Mundial, el preparador prevé un desempeño destacado de Inglaterra como candidato, aunque duda de que llegue a semifinales. También muestra molestias por ciertos incidentes extradeportivos que han ocurrido durante el torneo, reflejando cómo factores externos moldean la percepción y el desarrollo del evento.