Para proteger la salud pública, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) en Lázaro Cárdenas aumentó la vigilancia sobre carnicerías y establecimientos de comida, realizando muestreos aleatorios en carne de res que son analizados en laboratorios especializados. El objetivo es detectar residuos de clenbuterol, una sustancia prohibida utilizada ilegalmente en ganadería para aumentar la masa muscular de los animales.
El clenbuterol, aunque se emplea en medicina humana como vasodilatador, puede resultar tóxico al ser consumido en carne contaminada, generando síntomas como taquicardia, vómitos, dolor de cabeza y debilidad general. Además, la Coepris alertó sobre su uso incluso en pollo, que puede identificarse por una textura pegajosa o elástica, signos claros de carne alterada.
Se recomienda a los consumidores verificar que la carne tenga un color rojo uniforme y aspecto fresco. En cuanto al pollo rostizado, si al cortarlo presenta tonalidades verdes en el interior, es indicio de que está en mal estado. Para denunciar estos casos, solo basta con tomar una foto y proporcionar la dirección exacta del negocio a la Coepris, que cuenta con personal de guardia disponible para atender quejas incluso los fines de semana.
Por otro lado, la Secretaría de Salud estatal implementó un curso gratuito obligatorio enfocado en la higiene y manejo adecuado de alimentos. Este taller se ofrece varias veces al mes en la región, dirigido a todo el personal de restaurantes, comedores y puestos de venta de comida, con el fin de minimizar riesgos sanitarios y emitir certificaciones que garanticen prácticas seguras.

