El reconocimiento y fortalecimiento de los derechos de las mujeres indígenas en Michoacán dio un paso trascendental con el Plan de Justicia del Pueblo P’urhépecha, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Para Gaby Molina, activista y servidora pública con trayectoria en la defensa de los derechos femeninos, este plan representa un avance histórico en la participación, autonomía y bienestar de estas comunidades.
A lo largo de su trabajo, Molina ha promovido cambios legislativos y sociales para garantizar una vida libre de violencia y una participación paritaria en los espacios de decisión comunitaria. Entre sus logros destacan la promoción de reformas a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, y la incorporación del feminicidio como delito tipificado en Michoacán.
Este Plan de Justicia, señaló la activista, no solo reconoce la deuda histórica con los pueblos originarios sino que fortalece la autonomía de las mujeres indígenas, quienes son esenciales en la preservación de la identidad, cultura y organización comunitaria. Molina enfatizó que su liderazgo es clave para la construcción de una sociedad más justa e igualitaria en la región.
Además, destacó que la gira de la presidenta por Michoacán reafirma el compromiso con las mujeres artesanas y autoridades comunitarias, subrayando la importancia de incluir a las indígenas en el diseño y ejecución de políticas públicas. En su opinión, la transformación social será más sólida en la medida en que estas mujeres ejerzan plenamente sus derechos y continúen siendo protagonistas activas en la vida política y cultural de sus comunidades.

