En medio del entusiasmo generado por el Mundial 2026 y el partido de México contra Inglaterra, la Arquidiócesis de México lanzó un llamado para que esta energía colectiva se traduzca en un compromiso social frente a las problemáticas que afectan al país, como la violencia, las desapariciones, la ruptura familiar y la defensa de la dignidad humana.

El semanario católico Desde la fe publicó un editorial titulado «¿Y si sí?», en el que se plantea con claridad la necesidad de trasladar la convicción y esperanza que se vive en el ambiente futbolístico a los desafíos nacionales más urgentes. El texto cuestiona por qué la confianza en ganar un Mundial no se extiende a creer que México puede cambiar y sanar sus heridas sociales.

La Arquidiócesis advierte que, lejos de un optimismo ingenuo, esta llamada parte de una esperanza cristiana basada en la certeza de que el bien puede abrirse camino cuando cada persona asume su responsabilidad. La reflexión pone en perspectiva cómo la violencia, que ha causado un profundo sufrimiento en numerosas comunidades, podría disminuir si se sumaran esfuerzos con esa misma fe que anima a los aficionados.

Además, el editorial enfatiza la urgencia de atender temas como la desaparición de personas y la reconstrucción de familias que transmitan valores esenciales, acompañen a sus miembros y apoyen a los jóvenes para que no vean en el suicidio una salida a sus problemas. La dignidad humana cobra un papel central en este llamado, especialmente para quienes suelen ser marginados o tratados con indiferencia.

La Iglesia también alerta que el cambio real comienza cuando la sociedad deja de señalar sólo las fallas ajenas y se cuestiona qué puede hacer cada individuo en su entorno. Aunque el Mundial concluirá en pocas semanas, los retos sociales permanecerán y requerirán la participación activa de quienes creen que el progreso es posible en la vida diaria.

Este mensaje intenta que el grito de esperanza que levanta el país en los estadios y redes sociales no se quede en un deseo efímero, sino que se convierta en una acción constante para la transformación social en México.