Una camisa equipada con sensores inteligentes promete transformar la detección de ataques ansioso-depresivos. El Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñó este dispositivo para captar datos fisiológicos claves y procesarlos mediante inteligencia artificial, con el objetivo de ofrecer diagnósticos más precisos y oportunos en pacientes con trastornos de ansiedad y depresión.

Los sensores integrados en la prenda registran la actividad eléctrica de la piel, el electrocardiograma, la temperatura corporal, la actividad pulmonar y la tensión muscular. Esta información se transmite de forma inalámbrica a un software que, mediante algoritmos de aprendizaje profundo, clasifica cuatro estados emocionales: Línea Base (calma), Transición (nerviosismo), Inducción (ataque ansioso-depresivo) y Recuperación (disminución de la tensión).

Para entrenar el sistema, el proyecto contó con la participación voluntaria de personas expuestas a estímulos controlados que provocan estrés y tristeza. Así se generó una base de datos que alimenta el algoritmo, permitiendo reconocer patrones fisiológicos asociados a los diferentes estados emocionales.

Esta iniciativa está liderada por la estudiante María Caridad Mireles Pérez, quien cursa el Doctorado en Ciencias de la Computación en el IPN. El desarrollo busca hacer frente al aumento de los trastornos ansioso-depresivos que se han intensificado tras la pandemia de COVID-19. Además, está alineado con las políticas educativas federales y pretende ofrecer una nueva herramienta tecnológica para apoyar a la población vulnerable en temas de salud mental.

Actualmente, el IPN procesa la solicitud para obtener la patente de esta innovación, que además destaca por su posible aplicación en otras áreas de la salud, gracias a su enfoque multidisciplinario. El desarrollo abre caminos para el uso de la inteligencia artificial en la monitorización y diagnóstico de enfermedades emocionales de forma no invasiva y en tiempo real.