El Congreso de Puebla aprobó reformas al Código Penal del Estado que reconocen la cohabitación forzada como un delito autónomo, alineando así la legislación local con el Código Penal Federal. Esta iniciativa busca proteger a niñas, niños y adolescentes de un problema social que afecta directamente sus derechos y bienestar.

Con estas modificaciones, se prohíben los matrimonios forzados de menores de 18 años y de personas que no tengan capacidad para comprender lo que implica dicha situación. El dictamen fue respaldado por diputadas que destacaron la importancia de centrar la legislación en la protección y defensa de los derechos de la infancia y juventud.

Asimismo, se reformaron disposiciones para tipificar como delito la corrupción de menores e incapaces, incluyendo acciones que induzcan o obliguen a cometer daños, ejercer violencia o traficar sustancias prohibidas. También se impusieron sanciones para quienes permitan el acceso de menores a contenidos explícitos de carácter sexual tanto en espectáculos como en materiales distribuidos o exhibidos.

El legislador que apoyó estas reformas enfatizó la necesidad de proteger a la niñez y adolescencia fortaleciendo los mecanismos legales que combaten la explotación y corrupción de menores, lo que representa un avance importante en la legislación local.

Además de estas reformas penales, el Congreso exhortó a los municipios que conforman la zona metropolitana a mantener y limpiar la red de drenaje para evitar inundaciones en temporada de lluvias. También se les instó a coordinar acciones para garantizar el derecho a la vivienda, promoviendo programas que atiendan esta necesidad en sus comunidades.