La reciente declaratoria de Loreto como puerto de altura y cabotaje ha provocado inquietud entre los prestadores de servicios turísticos y habitantes de esta comunidad, ubicada dentro del Parque Nacional Bahía de Loreto, una reconocida reserva marina de Baja California Sur.

Expertos en actividades turísticas como buceo y avistamiento de ballenas denuncian que el aumento de cruceros y embarcaciones de carga podría ocasionar daños irreversibles en la biodiversidad marina. Además, advierten que la infraestructura portuaria actual no está diseñada para recibir estas grandes embarcaciones, lo que implica que los cruceros anclan fuera de la dársena, afectando directamente los fondos marinos y generando ruido submarino que perjudica la comunicación de mamíferos marinos.

Los operadores turísticos locales han reportado limitaciones en el uso del muelle principal para sus actividades, siendo desplazados al muelle de servicio cuando arriban los cruceros. Esto afecta su trabajo, puesto que dependen de turistas que permanecen varios días en el destino, a diferencia de los pasajeros de cruceros que solo visitan el lugar por unas horas.

Además, el decreto abre la posibilidad para la llegada masiva de embarcaciones de carga, situación que el municipio no está preparado para manejar sin generar impactos sociales y ambientales significativos. La preocupación también radica en el efecto negativo sobre el ciclo natural del ecosistema marino, especialmente en la salud y presencia de especies de mamíferos marinos como las ballenas azules, fundamentales para el equilibrio ecológico.

Estos señalamientos coinciden con la inquietud generalizada entre la población que vive directamente de la actividad turística ligada a la conservación del Parque Nacional Bahía de Loreto, cuyos recursos naturales son la base principal de su economía y calidad de vida.