Javier Coello Trejo, reconocido abogado mexicano con una trayectoria marcada por su paso en importantes cargos públicos y procesos judiciales destacados, murió a los 77 años, informó su familia. Su carrera profesional dejó una huella significativa tanto en la administración pública como en el ámbito privado, donde participó en casos que captaron la atención nacional.

En la administración federal, Coello Trejo fue subprocurador general de la República durante el gobierno de José López Portillo, un cargo desde el cual se destacó por investigar a funcionarios de alto rango, lo que le valió el apodo de “el fiscal de hierro”. Posteriormente, durante la administración de Carlos Salinas de Gortari, ocupó la titularidad de la Procuraduría Federal del Consumidor, consolidando su perfil dentro del sistema jurídico mexicano.

Tras su paso por la función pública, fundó el despacho Coello Trejo y Asociados, desde donde intervino en casos de gran impacto mediático y legal. Entre sus clientes se contaron personajes como Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, a quien defendió en procesos relacionados con los escándalos de Odebrecht y Agronitrogenados. Esta relación terminó en disputa legal y enfrentamientos públicos con fuertes declaraciones y acciones penales entre ambas partes.

Además, representó a otras figuras relevantes, como el exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca y Mónica García Villegas, exdirectora del Colegio Rébsamen. Su firma también afirmó que su fundador tuvo participación en múltiples casos vinculados al combate contra el crimen organizado y procesos judiciales de alto perfil.

La carrera de Coello Trejo estuvo marcada por controversias importantes. En diversos momentos fue mencionado en testimonios judiciales e investigaciones por presuntas relaciones con el crimen organizado, acusaciones que siempre negó y que, en varios casos, no prosperaron debido a resoluciones favorables o suspensiones legales a su favor.

Su vida profesional refleja las complejidades del sistema de justicia mexicano, fusionando su rol como funcionario público con la defensa de personajes controvertidos y la constante presencia en conflictos legales de alto impacto y repercusión pública.