Los recientes enfrentamientos violentos entre pandillas en las zonas periféricas de Puerto Príncipe, Haití, dejaron al menos 78 muertos y 66 heridos, según reportó la Oficina de las Naciones Unidas en Haití (Binuh). Entre las víctimas se cuentan 10 civiles, incluyendo cinco mujeres, lo que refleja el alto impacto sobre la población civil.

El conflicto se desarrolló en los municipios de Cité Soleil y Croix-des-Bouquets desde el pasado fin de semana, provocando un desplazamiento masivo de aproximadamente 5,300 personas. Además, numerosas familias permanecen atrapadas en los barrios afectados, sin acceso seguro para salir o recibir ayuda humanitaria.

La violencia también forzó el cierre temporal de un hospital y un centro médico operado por Médicos Sin Fronteras (MSF), que debieron evacuar a su personal por cuestiones de seguridad. En menos de doce horas, este hospital atendió a 40 personas heridas por heridas de bala, lo que evidencia la gravedad y la urgencia de la crisis sanitaria en la zona.

Estas regiones ya habían sufrido brotes violentos en meses anteriores, con episodios en marzo y abril que desplazaron a casi 8,000 personas, lo que muestra un patrón creciente de inseguridad y deterioro social en una de las áreas más vulnerables de la capital haitiana.

Haití, considerado el país más pobre del Caribe, enfrenta una escalada constante de violencia ligada a las pandillas armadas, un fenómeno que ha desestabilizado aún más el frágil tejido social y económico de la nación.