La exjugadora Vivian Baella relató en su podcast Bloqueo y Punto detalles sobre el trato que recibió de Natalia Málaga durante su paso por la selección peruana de vóleibol. Baella explicó que el cambio de entrenadora representó un contraste significativo con su anterior director técnico, Hernán Artieda, y que el impacto fue tan fuerte que llegó a plantearse abandonar la carrera deportiva.
La forma de expresarse de Málaga hacia las jugadoras fue lo que más marcó a Baella. "Su forma de expresarse hacia nosotros era tan fuerte que sí, personalmente a mí sí me chocaba", recordó. Según la exatacante, con el tiempo las integrantes del equipo aprendieron a lidiar con el estilo de la entrenadora, pero eso no significaba aceptación. Baella también descartó que los gritos y la intensidad del método de Málaga mejoraran el desempeño del grupo. "Al principio no, porque obviamente no nos salía para nada y por eso seguía gritando", expresó.
Baella identificó a Daniela Uribe, exvoleibolista de Alianza Lima, como la única jugadora que se enfrentaba frecuentemente a Málaga por su desacuerdo con el trato. "La única que muchas veces sí se le ponía era Daniela Uribe. Muchos no lo saben", afirmó. La exjugadora recordó un episodio durante una gira en Piura donde, tras una derrota, Málaga desalojó al público del coliseo para realizar un entrenamiento que se extendió hasta la medianoche. En esa ocasión, Uribe encaró directamente a la entrenadora por la medida.
Baella también dejó clara la imposibilidad que tenían las jugadoras de cuestionar a la entrenadora a través de canales oficiales. "¿Te ibas a ir al presidente de la federación y decirle: 'Oye, no nos gusta cómo entrena, saquen a Natalia Málaga'? No, no iba a pasar eso", expresó. Las declaraciones de Baella surgen en medio de la postulación de Málaga para regresar a dirigir alguna categoría de la selección peruana, propuesta impulsada por Gaby Pérez del Solar.

