El euríbor cerró abril con una media de 2,747%, confirmando una tendencia alcista que marca un giro en el comportamiento del indicador tras meses de descensos. La subida respecto a marzo (2,565%) supone un incremento del 0,182%, llevando el índice a niveles no registrados desde octubre de 2024, cuando marcó un 2,691%.
Comparado con abril de 2025, cuando se ubicaba en 2,143%, el indicador ha subido 0,604 puntos porcentuales en un año. Sin embargo, los analistas financieros advierten que la dinámica de crecimiento durante el mes pasado fue mucho más moderada que en marzo. Según Laura Martínez, portavoz de iAhorro, el comportamiento se ha caracterizado por ser "sostenido", en contraste con la subida "explosiva" del mes anterior. El máximo registrado en abril alcanzó 2,872% mientras que el mínimo se situó en 2,640%.
El comportamiento del euríbor tiene implicaciones directas para los hipotecados con préstamos de tasa variable y revisión anual. En el caso de una hipoteca de 200.000 euros a 30 años con diferencial del 0,60%, la cuota mensual pasó de 815,74 euros en marzo a 878,36 euros tras esta revisión, un incremento de 62,20 euros mensuales o 746,40 euros anuales. Para un préstamo de 350.000 euros en las mismas condiciones, la cuota subió de 1.427 euros a 1.537 euros mensuales, es decir, 109 euros más cada mes o 1.300 euros al año.
Martínez señala que los próximos movimientos del Banco Central Europeo serán determinantes. El BCE mantiene los tipos de interés en el 2,00% desde junio de 2025 y actúa con cautela dado que la inflación se encuentra controlada. Sin embargo, la experta no descarta posibles subidas en los próximos meses si la inflación repunta.
Ante esta volatilidad, algunas entidades bancarias han revisado al alza sus ofertas a tipo fijo, mientras que las hipotecas mixtas ganan atractivo como alternativa. En iAhorro, el 12,37% de las operaciones en el primer trimestre fueron cambios de hipoteca, cifra similar a la del mismo periodo de 2025. Los analistas recomiendan a los ciudadanos analizar el mercado y considerar opciones como la subrogación o cambiar a tipos fijos o mixtos para proteger la estabilidad financiera familiar.

