La urraca común es, según un reciente estudio publicado en la revista Quercus, una herramienta extraordinariamente eficaz para la regeneración forestal de los ecosistemas españoles. La investigación, dirigida por Lorenzo Pérez Camacho de la Universidad de Alcalá, revela que esta ave dispersa bellotas en espacios abiertos de manera masiva, permitiendo que muchas de ellas germinen y se conviertan en nuevos árboles sin necesidad de intervención humana.

El estudio se enfocó en la urraca común (Pica pica) tras observar que el arrendajo euroasiático, campeón conocido en la dispersión de bellotas en Europa, actúa principalmente en bosques densos y maduros. Los investigadores buscaban identificar qué otra ave podría cumplir ese papel regenerador en medios abiertos. Utilizando una población de urracas en Alcalá de Henares y bellotas equipadas con radiotransmisores, constataron que una sola pareja esconde en el suelo una media de 1.100 bellotas por temporada, con un máximo de 2.000.

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De esa cantidad, el 1,5% permanece intacto —sin ser recuperado por las propias urracas ni por otros animales— y termina germinando. Aunque el porcentaje parece mínimo, esa proporción genera alrededor de 200 plántulas de encina por hectárea y año, una cifra equiparable a la densidad utilizada en operaciones de reforestación manual en dehesas. La diferencia fundamental radica en que las urracas ejecutan esta tarea de manera natural y recurrente cada año.

Los investigadores observaron además que las urracas muestran preferencia por enterrar bellotas en suelos removidos, como zonas aradas, antes que en el interior de formaciones arboladas densas. Este comportamiento resulta especialmente beneficioso para las encinas, ya que facilita el desarrollo de nuevos árboles en espacios donde naturalmente son escasos. El estudio sugiere que labrar ciertas áreas antes de abandonarlas como tierras de cultivo podría potenciar aún más esta dispersión natural.

El análisis subraya que los córvidos —familia a la que pertenecen las urracas— funcionan como "aliados naturales" en la regeneración forestal, ofreciendo un servicio ecosistémico sin costo alguno para la sociedad. Los autores enfatizan la necesidad de conservar estas poblaciones de aves como parte integral de estrategias de reforestación en espacios abiertos.