Gerardo Mérida Sánchez, General de División, tuvo un paso por Puebla como comandante de la XXV Zona Militar, cargo que asumió el 17 de junio de 2021 y abandonó un año después. Actualmente enfrenta acusaciones de Estados Unidos junto con otras nueve personas, incluido el gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, por presunta asociación con el Cártel de Sinaloa para introducir drogas a territorio estadounidense.
Durante su gestión en Puebla, Mérida Sánchez rindió protesta ante el entonces gobernador Miguel Barbosa Huerta, comprometiéndose a velar por la seguridad y la soberanía nacional. El militar se convirtió en asiduo asistente a las conferencias de prensa del mandatario poblano, que en ese período se llevaban a cabo de forma remota por la pandemia de Covid-19. En junio de 2022, solicitó su retiro de la comandancia de la zona.
Posteriormente, en septiembre de 2023, Mérida Sánchez asumió la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, puesto que mantuvo hasta diciembre de 2024. Dejó el cargo en medio de la ola de violencia generada por enfrentamientos entre diversas facciones del Cártel de Sinaloa.
Originario de Poza Rica, Veracruz, el militar de 66 años enfrenta cargos por conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y aparatos explosivos, además de conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. De ser hallado culpable por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, podría recibir cadena perpetua o una condena mínima de 40 años de prisión.

